El Salvador avanza hacia su primera planta de energía nuclear para 2033, según anunció la embajadora Milena Mayorga el 9 de marzo de 2026.
El proyecto, respaldado por un Memorándum de Entendimiento (MOU) con Estados Unidos y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), busca diversificar la matriz energética —actualmente basada en geotermia, hidroeléctrica y renovables— y reducir la dependencia de importaciones. Sin embargo, el anuncio ha generado dudas sobre seguridad, costos y viabilidad técnica. Aquí aclaramos los principales temores.
¿ES SEGURO USAR ENERGÍA NUCLEAR EN EL SALVADOR?
El gobierno enfatiza que el proyecto priorizará reactores de thorium y tecnologías SMR (Small Modular Reactors), consideradas más seguras que los reactores tradicionales de uranio.
El thorium produce menos residuos radiactivos y tiene un menor riesgo de fusión del núcleo. Además, la cooperación con el OIEA garantiza que el país cumpla con estándares internacionales de seguridad y gestión de desechos.
Aunque El Salvador no tiene experiencia previa en energía nuclear, el MOU incluye capacitación para 400 expertos locales y asesoría técnica de EE.UU., lo que podría mitigar riesgos operativos.
¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES DESAFÍOS?
- Costos iniciales: La construcción de una planta nuclear requiere una inversión multimillonaria. Aunque el gobierno no ha revelado cifras exactas, proyectos similares en otros países superan los \$5,000 millones. La pregunta clave es si El Salvador podrá financiarlo sin afectar otras prioridades sociales o económicas.
- Regulación y transparencia: El país debe desarrollar un marco legal robusto para supervisar la construcción, operación y gestión de residuos. El OIEA ya realiza estudios de viabilidad, pero aún no hay un sitio definido ni evaluaciones de impacto ambiental concluidas.
- Tiempo y logística: El plazo de 7 años es ambicioso. Países con experiencia nuclear, como Argentina o Brasil, tardaron más de una década en implementar sus primeros reactores. La capacitación de personal, la selección de tecnología y la construcción podrían enfrentar retrasos.
CONCLUSIÓN: ¿VALE LA PENA EL RIESGO?
El Salvador busca posicionarse como líder en innovación energética en Centroamérica, pero el éxito del proyecto dependerá de transparencia, cooperación internacional y gestión eficiente de recursos. Si se cumplen los estándares de seguridad y se controlan los costos, la energía nuclear podría ofrecer estabilidad eléctrica y menor dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, el gobierno debe aclarar cómo financiará la iniciativa y garantizar que no se convierta en una carga para las finanzas públicas.
Fuentes clave:
- Declaraciones de @MilenaMayorga (9/3/2026).
- MOU EE.UU.-El Salvador (marzo 2026).
- Ley de Energía Nuclear (octubre 2024).
- Desmentidos de AFP Factual sobre videos falsos (2025).

