El Salvador | 24 de julio, 2026 | 1:34 AM GMT-6

«La perfección es una trampa que nos enferma»: Mónica Flamenco de «Más allá del espejo»

La idealización de las redes sociales, los estándares de éxito impuestos y la competencia constante han creado un entorno donde la vulnerabilidad es vista como un defecto.

Ante este panorama, el podcast salvadoreño «Más allá del espejo» surge como una propuesta para romper con las apariencias y abordar de manera integral la salud mental, física y emocional en San Salvador.

Este proyecto nació de la experiencia de su fundadora, Mónica Flamenco, quien explica que, como muchas personas, aprendió a enseñar solo los logros y a maquillar el éxito mientras escondía las caídas, los miedos y las heridas que nadie veía, decidiendo crear este espacio para hablar de esas historias que normalmente se quedan detrás de una sonrisa o de una publicación perfecta.

En su primera temporada, la producción cuenta con invitadas como la artista nacional Grace Zelaya «La que canta», la influencer Sofía Sandoval, la nutricionista Elena Ruiz y la joven Daniela Guardado, quienes demuestran que lo que se ve en el espejo no define el valor de una persona.

El objetivo de este esfuerzo es recordar que lo que pesa no siempre se ve, y que compartir la verdad también puede ayudar a otros a encontrar esperanza y empatía en su día a día.

¿Qué es lo que realmente se necesita escuchar hoy en día en El Salvador que los medios tradicionales o las redes sociales no están mostrando?

Mónica Flamenco: Todos los medios muestran la mejor versión de los influencers o de quienes están en televisión, pero no cuentan sus realidades: si su hijo padece autismo, si tienen problemas hormonales, tiroides o hipotiroidismo. Maquillamos nuestra persona para mostrar ropa o cabello bonito en las redes sociales, pero no la realidad. Poder mostrar la realidad de una persona es necesario para ver que todos somos iguales, que no hay nadie superior y que todos pasamos por necesidades. En lugar de maquillarnos, es mejor decir qué nos pasa y cómo lo superamos para ayudar a otros. La perfección no existe; el camino de la vida lleva caídas y reconstrucciones que impactan directamente en nuestra salud, algo que va más allá del espejo.

¿Por qué nos cuesta tanto romper esos reflejos de perfección y hablar abiertamente de que necesitamos sanar por dentro?

Mónica Flamenco: Creo que es un tema generacional. A los que somos de los ochentas o noventas nos enseñaron que debíamos ser los mejores en la escuela, estar en el cuadro de honor y competir constantemente. Vivíamos en un mundo donde la competencia era muy bien vista y nos acostumbramos a presentarnos de la mejor forma para recibir aprobación. Mostramos que nos casamos o que tuvimos hijos, pero no mostramos cuando tenemos una pérdida, cuando quedamos viudos o cuando pasamos por una depresión. Creemos que solo debemos vender felicidad, cuando la verdadera felicidad se logra al caer y levantarse, reconstruyendo lo que vemos en el espejo.

Mencionó el caso de Daniela Guardado, creadora de «Dany Slime» y sobreviviente de cáncer. ¿Cómo cambió su vida al darse cuenta de que su valor no se mide por su cuerpo, sino por lo que es?

Mónica Flamenco: Daniela perdió su pierna a los 10 años y me marcó mucho cuando dijo que prefería vivir sin una pierna, pero quedarse viva. Ella descubrió que tenía un propósito de vida y comenzó a elaborar slime para venderlo y llevar paquetes de ayuda a los niños y padres en el Hospital Bloom. A pesar de su esfuerzo, ella sentía que la sociedad siempre la vería con discriminación por su discapacidad. Por eso, decidimos romper paradigmas y buscar el apoyo de un salvadoreño en el exterior para que la ayudara a modelar. Cuando Daniela recibió la sorpresa de que modelaría en una pasarela, entendió que no hay imposibles ni limitantes más que las que uno mismo se impone ante el espejo.

En el caso de «Ada Chiflis» y la pérdida de su madre, usted mencionó el rol de los cuidadores. ¿Por qué nos cuesta tanto pedir ayuda y descansar?

Mónica Flamenco: Ella era la cuidadora de su madre. A muchos nos toca ser cuidadores de familiares con Alzheimer, cáncer u otras enfermedades crónicas, y a veces sentimos que es un pecado querer tomarnos un espacio para descansar. Nos da miedo vernos como «malos hijos». Sin embargo, el mensaje es claro: para desempeñar bien el papel de cuidador y proteger nuestra propia salud, nosotros también necesitamos atención, descanso y hacer pausas. Nos cuesta decir que necesitamos ayuda porque nos gusta demostrar que podemos con todo, pero posponer nuestro bienestar nos pasa factura y distorsiona la imagen que proyectamos en el espejo.

¿Cómo ayuda el podcast a que los padres identifiquen que el trato y las palabras hacia sus hijos marcan su identidad?

Mónica Flamenco: Contamos con especialistas en salud, como psicólogos y nutricionistas, que analizan cómo los comentarios de la infancia marcan patrones en la vida adulta. Por ejemplo, Elena Ruiz, siendo nutricionista y sobreviviente de cáncer de tiroides, nos compartió que eligió su profesión porque de niña le decían que no le quedaba la ropa igual que a los demás; al final, descubrió que su mejor versión era aceptarse como es. La identidad y la seguridad emocional de un niño se construyen con lo que escucha en casa de los seres que más lo aman. Si solo escuchan críticas, les costará el triple salir adelante porque creerán que su normalidad es no poder frente al espejo.

¿Cuál es el primer paso para ir más allá del espejo y dónde se puede escuchar este proyecto?

Mónica Flamenco: El primer paso es agarrar el valor de verse y aceptar nuestra nueva normalidad, ya sea un nuevo peso, una enfermedad, la ausencia de un ser querido o una limitación física. Debemos dejar de aferrarnos al pasado y ver lo que realmente somos hoy para cuidar nuestra salud integral. El podcast se puede escuchar en YouTube en el canal «Más allá del Espejo Podcast», y nos pueden seguir en Instagram y TikTok como @masalladelespejo.sv. Publicamos un episodio nuevo cada 10 días para motivar a la comunidad a ver la realidad que guarda cada espejo.