El Tribunal Supremo de España se ha convertido en el escenario de un nuevo capítulo en el prolongado litigio fiscal entre Shakira y la Agencia Tributaria.
El organismo público ha decidido apelar la sentencia que, en abril de este año, absolvió a la cantante colombiana de abonar 55 millones de euros en impuestos correspondientes al ejercicio 2011. Este caso ha generado un intenso debate sobre la residencia fiscal y los métodos utilizados para determinarla.
La Audiencia Nacional había dictaminado que Shakira no cumplía con el requisito de 183 días de estancia en España durante el año en cuestión, por lo que no podía ser considerada residente fiscal. Sin embargo, la Agencia Tributaria insiste en que su investigación, basada en movimientos en tarjetas de crédito, visitas a centros de estética y actividad en redes sociales, demuestra lo contrario.
El debate sobre la residencia fiscal
La defensa de Shakira sostiene que su domicilio fiscal estaba en las Islas Bahamas y cuestiona los métodos utilizados por Hacienda para rastrear sus movimientos, al considerarlos invasivos. La artista también ha asegurado que ha sido víctima de una campaña de difamación que ha afectado su imagen pública.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Arcadi España, defendió la actuación de la Agencia Tributaria y afirmó que el cumplimiento de las obligaciones fiscales es fundamental para el Estado. Ahora será el Tribunal Supremo el encargado de decidir si mantiene o revierte el fallo que favoreció a la cantante.
La resolución podría sentar un precedente sobre cómo se determina la residencia fiscal de personas con grandes patrimonios y servir como referencia para futuros casos similares en España. Mientras tanto, Shakira mantiene su confianza en la justicia, en un proceso que continúa generando atención internacional.

