A solo dos días de ser oficializada como candidata presidencial de ARENA para 2027, Mayteé Iraheta se ha posicionado como tendencia nacional, pero no precisamente por su discurso de aceptación.
El domingo 26 de julio, en el Centro Profesional Roosevelt, Iraheta declaró:
“Estoy realmente consciente de los avances que ha tenido El Salvador, los reconozco, los sé valorar; como presidenta sabré proteger esos avances, como lo son la seguridad”.
Sin embargo, en redes sociales ha resurgido con fuerza un episodio de su paso como diputada: en agosto de 2020, Iraheta impulsó acciones orientadas al desaforo del entonces ministro de Defensa, Francis Merino Monroy.
El contexto de 2020
En ese momento, la Asamblea Legislativa estaba controlada por la oposición (ARENA y FMLN). Durante la interpelación al ministro Merino Monroy —realizada los días 21 y 22 de agosto de 2020—, Iraheta fue una de las voces más activas en los cuestionamientos. La oposición buscaba responsabilidades por el despliegue militar del 9 de febrero de 2020 en el Palacio Legislativo.
Hoy, Francis Merino Monroy es reconocido por el oficialismo como uno de los principales artífices de la estrategia de seguridad que ha permitido desarticular el control territorial de las pandillas, junto al presidente Nayib Bukele.
Reacción ciudadana
En plataformas como X, el contraste ha generado miles de interacciones. Usuarios y cuentas de análisis político han señalado:
“La misma que quiso desaforar a Merino Monroy en 2020 ahora dice que va a proteger los avances en seguridad”.
Esta crítica se ha convertido en uno de los temas dominantes de la conversación política nacional en las últimas 48 horas. Mientras algunos ven en Iraheta un intento de ARENA por renovarse y moderar su discurso, otros consideran que este antecedente representa un lastre político difícil de superar solo con declaraciones conciliadoras.
Hasta el momento, la candidata no ha respondido directamente a las publicaciones que reviven el incidente de 2020.

