Un creador de contenidos español, Juanfer, y residente en El Salvador—, ha generado debate al destacar los contrastes del país centroamericano: zonas turísticas impecables frente a barrios donde persisten desigualdades visibles. Su reflexión es válida, pero aplica idénticamente a España, donde el overtourism ha desencadenado protestas masivas en 2024-2025.
En un video viral, Juanfer explica:
«Si tú estás quince días, tú no ves El Salvador. Una cosa es vacacionar y otra cosa es vivir… Hay zonas que están hechas para turistas. Si vas al Tunco, a Surf City… ves lo bonito. Pero si caminas a Mejicanos o Lourdes, ahí ves los fallos, las imperfecciones donde aún falta tiempo».
Surf City y playas como El Tunco: el paraíso turístico que atrae millones de visitantes.
El contraste en El Salvador: boom turístico con desigualdades persistentes
Gracias a la mejora en seguridad bajo el gobierno de Nayib Bukele, El Salvador vive un auge turístico histórico. En 2024-2025, fue el segundo país mundial en crecimiento turístico post-pandemia (81% respecto a 2019, según ONU Turismo), liderando Latinoamérica. Proyecta cerrar 2025 con más de 4 millones de visitantes y récords en divisas.
Para el turista, zonas como Surf City ofrecen playas recuperadas, hoteles de lujo y seguridad. Pero, como apunta Juanfer, áreas como Mejicanos o Lourdes muestran la otra cara: pobreza monetaria alrededor del 25-27% (con aumento en extrema al 9% en 2023-2024, según Banco Mundial y CEPAL), pobreza multidimensional superior al 50%, y desigualdades regionales agravadas por dependencia de remesas y turismo no redistributivo.
Barrios como Mejicanos: la realidad cotidiana lejos de las rutas turísticas.
El mismo fenómeno en España: overtourism y protestas intensas
España, segundo destino turístico mundial, enfrenta protestas masivas en Barcelona, Baleares, Canarias y Málaga durante 2024-2025. Lemas como «Vuestro paraíso, nuestro infierno» o «Canarias tiene un límite» denuncian saturación, encarecimiento de vivienda y precariedad laboral.
Zonas turísticas brillan con playas abarrotadas y hoteles premium, pero residentes sufren:
- Desplazamiento por Airbnb y alquileres turísticos.
- Empleos estacionales y bajos salarios.
- Tasas de riesgo de pobreza altas en regiones turísticas: Canarias ~31% AROPE (2024), Baleares con exclusión severa pese al boom.
Medidas como eliminación de licencias Airbnb en Barcelona (hasta 2029) y moratorias en Málaga reflejan el malestar.
- Protestas contra el turismo masivo en Canarias (2024-2025).
- Playas saturadas en Mallorca y Baleares: el lado «perfecto» que oculta precariedad local.
- Manifestaciones en Barcelona contra la masificación turística.
Conclusión: un patrón global
Este contraste —»islas de prosperidad» para turistas vs. realidad para residentes— se repite en Cancún, Venecia o Bali. El turismo genera empleo y divisas, pero sin redistribución sostenible, agrava desigualdades.
Señalar la «paja» en El Salvador es legítimo, pero ignorar la «viga» en España invita a la autocrítica. Vacacionar muestra lo mejor; vivir revela lo pendiente. Vale para Surf City… y para Caló des Moro o Las Ramblas.




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