El 16 de enero de 2026, El Salvador será sede del Primer Desayuno de Oración, un evento sin precedentes que busca promover la unidad nacional a través de la reflexión espiritual y el liderazgo basado en valores. Organizado por Prospera Foundation, este encuentro reunirá a líderes políticos, empresariales y sociales, incluyendo al presidente Nayib Bukele y a una delegación de congresistas estadounidenses, en un espacio diseñado para orar por la nación y fortalecer alianzas en un momento clave de transformación social e institucional.
Orígenes y propósito del evento
El Desayuno Nacional de Oración tiene sus raíces en 1953, cuando el presidente Dwight D. Eisenhower convocó a su gabinete y líderes nacionales a un momento de oración por Estados Unidos. Desde entonces, este evento se ha replicado en varios países, incluyendo Guatemala en 2013, donde ha congregado a miles de líderes comprometidos con la construcción de una sociedad más unida.
En El Salvador 2026, el evento adquiere un carácter histórico, ya que por primera vez se realiza en el país bajo el lema: «Un momento para inspirar unidad, fe y liderazgo nacional». Según los organizadores, el objetivo es dejar de lado las diferencias y reunirse en torno a principios compartidos, sin vinculación a ninguna denominación religiosa, partido político o ideología específica.
¿Quiénes participarán en el Desayuno de Oración?
El evento contará con la presencia de figuras clave del gobierno salvadoreño y de Estados Unidos, entre ellos:
- Nayib Armando Bukele, presidente de El Salvador, quien lidera un proceso de transformación nacionalcentrado en seguridad, modernización del Estado y fortalecimiento institucional.
- Senador Mike Lee (Utah).
- Congresista John Moolenaar (Michigan).
- Congresista Lou Correa (California).
- Congresista Tom Suozzi (Nueva York).
- Congresista Tracey Mann (Kansas).
- Congresista Robert Aderholt (Alabama).
- Congresista Ben Cline (Virginia).
- Congresista Gary Palmer (Alabama).
¿Qué se espera de este encuentro?
El Desayuno de Oración no es un evento religioso en el sentido tradicional, sino un espacio cristocéntricoenfocado en la unidad nacional. Según sus organizadores, busca inspirar a los líderes a gobernar con principios éticos y espirituales, siguiendo el ejemplo de figuras históricas como George Washington, quien afirmaba: «Es imposible gobernar rectamente al mundo sin Dios y la Biblia».
En un país que ha experimentado una profundas transformaciones en seguridad y gobernanza, este evento podría marcar un punto de inflexión en la forma en que los líderes abordan los desafíos nacionales, promoviendo diálogo, reflexión y colaboración entre sectores clave de la sociedad.




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