El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, recibió este viernes en la Casa de Gobierno al mandatario electo de Chile, José Antonio Kast, para abordar estrategias conjuntas en materia de seguridad. El encuentro, que se extendió por casi una hora en San Salvador, marca un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, enfocándose en el intercambio de experiencias sobre el control de la criminalidad organizada.
Durante la comparecencia ante los medios, Bukele destacó que, aunque Chile supera a la nación centroamericana en indicadores de desarrollo y civismo, el modelo salvadoreño ofrece lecciones valiosas en seguridad. El mandatario salvadoreño enfatizó que el país pasó de ser el más peligroso del mundo a ostentar índices de tranquilidad sin precedentes en la región, gracias a la implementación de políticas directas contra las estructuras criminales.





Intercambio de estrategias frente al crimen organizado
«Pasamos de ser el país más peligroso del mundo al más seguro de todo el continente. Si nosotros podemos aportar nuestra experiencia, lo que nosotros hemos hecho acá, lo menos que podemos hacer es aportar y mostrar lo que hemos hecho», afirmó el presidente Nayib Bukele durante su discurso oficial.
La reunión técnica entre las comitivas de El Salvador y Chile analizó las diferencias institucionales y legales que rigen a ambos países para adaptar las tácticas de seguridad a la realidad chilena. Los funcionarios salvadoreños explicaron cómo la recuperación del territorio, antes controlado por pandillas, permitió restablecer el orden público y la libertad de movilidad para la población civil en zonas previamente calificadas como críticas.
El presidente electo Kast ha mostrado un interés particular en las herramientas de seguridad utilizadas en el territorio salvadoreño para frenar el ascenso delictivo en el cono sur. La agenda incluyó recorridos simbólicos y técnicos donde se subrayó que la prevención temprana es fundamental para evitar que los fenómenos criminales evolucionen hacia estados de ingobernabilidad, como los que sufrió el país centroamericano en décadas pasadas.




