La capital salvadoreña se convirtió en el epicentro regional del entretenimiento al coincidir la histórica residencia de Shakira con el show de medio tiempo de Bad Bunny en la NFL.
Según reportes de medios nacionales, el país vivió un «fuerte dinamismo turístico» durante el 7 y 8 de febrero, con la llegada de más de 60,000 turistas extranjeros que se sumaron a la audiencia local. Este doble espectáculo internacional puso a prueba la capacidad logística del Estadio Jorge “Mágico” González, donde la colombiana inició su serie de cinco presentaciones con un lleno total.
«De las caídas nadie se salva», publicó Shakira en sus redes sociales oficiales tras su primer concierto en el Mágico González, una frase que fue interpretada por la prensa local como una muestra de su resiliencia ante el éxito de su espectáculo.
Mientras los fanáticos locales coreaban los éxitos de la barranquillera, la atención digital se volcó hacia el Levi’s Stadium en California. Medios digitales destacaron que el espectáculo de Bad Bunny «paralizó» la conversación en redes sociales debido a su fuerte carga de identidad latina.
La dualidad de ambos eventos generó una saturación en la infraestructura de telecomunicaciones del país, mientras los salvadoreños alternaban entre la transmisión en vivo de la NFL y los videos del concierto en San Salvador.
Impacto económico del doble espectáculo musical
La Ministra de Turismo, Morena Valdez, confirmó a medios locales que la residencia de Shakira generaría un impacto estimado de $25 millones de dólares para la economía nacional.
Este flujo de capital, sumado al consumo en restaurantes y bares por el Super Bowl LX, consolidó al país como un referente para el espectáculo de gran formato en Centroamérica.
Por su parte, el medio colombiano El Tiempo hizo una referencia colateral al evento, destacando desde Bogotá la «exitosa y masiva» respuesta del público salvadoreño ante el percance físico que sufrió la artista en el escenario.
El mensaje latino que conectó ambas fronteras
El punto de unión entre San Salvador y Santa Clara fue el mensaje de orgullo hispano.
Según medios locales, el espectáculo de medio tiempo no fue solo un acto estadounidense, sino que se percibió localmente como una reivindicación cultural. Las banderas de toda la región, mencionadas por el «Conejo Malo» en su presentación, resonaron en una audiencia salvadoreña que, simultáneamente, celebraba la presencia de una de las artistas latinas más influyentes de la historia en su propio suelo.
- La residencia de Shakira incluyó la apertura de una «pupusería temática» autorizada por su equipo.
- Se reportó una ocupación hotelera del 100% en la zona metropolitana de San Salvador.
- Más de 82,000 personas se proyectan para asistir a la totalidad de las fechas en el país.
Otros medios de comunicación subrayaron que: «El Salvador demuestra su madurez para gestionar eventos de clase mundial de forma simultánea». Finalmente, las autoridades de tránsito reportaron un balance positivo tras los operativos desplegados para facilitar el flujo hacia el sector del estadio.




