Este 18 de febrero, miles de católicos en El Salvador acudieron a las iglesias para participar en la ceremonia del Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la Cuaresma. La Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en Antiguo Cuscatlán, fue uno de los lugares más concurridos, donde los fieles recibieron la ceniza como símbolo de arrepentimiento y humildad, recordando la frase bíblica: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.
Las autoridades eclesiásticas y el Gobierno de El Salvador destacaron la importancia de este día como un momento de reflexión espiritual y renovación personal. El presidente Nayib Bukele ha mencionado en varias ocasiones que la fe y la oración son pilares fundamentales para el desarrollo y la unidad del país. Durante esta jornada, se observó una gran afluencia de personas en los templos, donde se enfatizó la necesidad de vivir este tiempo de Cuaresma con penitencia y solidaridad.



Un tiempo de reflexión y fe
La Basílica de Guadalupe recibió a cientos de feligreses en diferentes horarios, quienes participaron en misas y actos de penitencia. Las autoridades recordaron que la Cuaresma es un período de preparación espiritual para la Semana Santa, invitando a los católicos a profundizar en su fe y compromiso con los valores cristianos.
El Ministerio de Gobernación y la Policía Nacional Civil (PNC) desplegaron un operativo de seguridad en los alrededores de los templos para garantizar el orden y la tranquilidad de los asistentes. Además, se hizo un llamado a la población para que aproveche este tiempo de Cuaresma para fortalecer los lazos de unidad familiar y comunitarios.
Durante las ceremonias, los sacerdotes invitaron a los fieles a practicar el ayuno, la oración y la limosna como parte de las tradiciones de la Cuaresma. También se organizaron actividades espirituales en las parroquias de todo el país para acompañar a los católicos en este camino de fe y renovación interior.



