Un socavón sorprendió a los habitantes de Omaha, Nebraska, el martes 24 de febrero de 2026, cuando el suelo se abrió en la intersección de 67th y Pacific, tragando una SUV y una pickup que esperaban en un semáforo. El incidente, registrado a las 3:30 p.m. en el área de Aksarben, fue captado por cámaras de seguridad, mostrando cómo el pavimento se desplomó bajo los vehículos, cubiertos por nieve.
Aunque el hundimiento fue espectacular, la Policía de Omaha confirmó que no hubo heridos. Transeúntes y conductores cercanos reaccionaron con rapidez, ayudando a los ocupantes de los vehículos a salir del agujero antes de que llegaran los equipos de emergencia. Según el Departamento de Obras Públicas, el colapso fue causado por la ruptura de una tubería principal de agua, que erosionó el suelo, un problema que pudo agravarse por el clima invernal. Las reparaciones podrían extenderse por semanas.
Colapso repentino en Omaha
El socavón afectó una de las zonas más transitadas de Omaha, generando desvíos viales y congestionando el tráfico en el barrio Aksarben. Las imágenes de las cámaras de seguridad revelan el instante en que el asfalto cedió, dejando a los vehículos en una posición peligrosa dentro del cráter.
Las autoridades locales ya investigan las causas del colapso y evalúan el estado de la infraestructura en la zona. Mientras tanto, se pide a los conductores evitar el área y buscar rutas alternativas. La acción inmediata de los ciudadanos fue crucial para evitar una tragedia, ya que los testigos actuaron sin demora para rescatar a los afectados.
El Departamento de Obras Públicas advirtió que las labores de reparación podrían demorar varias semanas, afectando la circulación en la zona. Este suceso resalta la importancia de mantener y revisar la infraestructura urbana, especialmente en áreas con condiciones climáticas adversas.
Los equipos de emergencia y las autoridades continúan trabajando en el lugar para garantizar la seguridad de los residentes y conductores, mientras se analizan los daños y se planifican las soluciones necesarias para restaurar la normalidad en la intersección.


