En plena escalada de la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, un veterano del Cuerpo de Marines de EE.UU. fue brutalmente sacado a la fuerza de una audiencia en el Senado… y su brazo quedó fracturado en el forcejeo. El incidente ocurrió el 4 de marzo de 2026, durante una sesión del Subcomité de Preparación de las Fuerzas Armadas, y se volvió viral por el crujido audible en los videos grabados por activistas.
Brian McGinnis, de 44 años, es un veterano del Cuerpo de Marines que sirvió 4 años, incluyendo una misión en Irak. Hoy es bombero de profesión y candidato al Senado por Carolina del Norte en el Partido Verde (Green Party). Interrumpió la audiencia vestido con uniforme militar, gritando consignas claras contra la guerra:
“¡Nadie quiere pelear por Israel!”
“¡América no quiere enviar a sus hijos e hijas a la guerra por Israel!”
El contexto: la guerra EE.UU.-Israel contra Irán (2026)
La Policía del Capitolio intervino, y el senador republicano Tim Sheehy (ex Navy SEAL, veterano de Irak y Afganistán) ayudó físicamente a sacarlo. McGinnis se resistió agarrándose a una puerta, su brazo izquierdo quedó atrapado, y se oyó un fuerte «crack». Él afirma que se lo rompieron; la policía dice que «se lo metió él mismo para resistir». Ahora enfrenta cargos por agresión a oficiales, resistencia al arresto y obstrucción, mientras su campaña recibe donaciones masivas por el incidente.
Todo esto pasa en medio de la «Operación Epic Fury» (EE.UU.) y «Roaring Lion» (Israel), que comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques conjuntos masivos contra Irán. Los objetivos declarados: eliminar el programa nuclear y de misiles iraní, destruir su armada, decapitar al liderazgo (incluyendo el asesinato del Líder Supremo Ali Khamenei) y lograr un cambio de régimen. Donald Trump ha dicho que durará «semanas» si es necesario, y que no habrá acuerdo salvo «rendición incondicional». Irán respondió con misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses en el Golfo y hasta cerró el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.
Trump ha cambiado varias veces la justificación oficial: primero habló de un “ataque preventivo” porque Irán iba a golpear primero a EE.UU. e Israel. Luego dijo que el objetivo era destruir capacidades nucleares y militares y “traer líderes aceptables”, incluso afirmando que ayudaría a elegir al nuevo liderazgo iraní. En entrevistas, admitió que podría no cambiar nada si el nuevo régimen “no es mejor”, contradiciendo a su Secretario de Estado Marco Rubio, quien dijo que EE.UU. entró para evitar retaliaciones iraníes contra aliados.
Críticos —incluyendo demócratas y algunos republicanos— lo llaman “guerra de elección” sin aprobación del Congreso, con explicaciones confusas que recuerdan a Irak o Afganistán. Trump insiste en que “no es difícil” mantener la intensidad, pero ya hay bajas estadounidenses (al menos 6 tropas muertas) y miles de civiles iraníes afectados. En lo económico, el cierre del Estrecho de Ormuz disparó el precio del petróleo —el Brent superó los $80 por barril— mientras aeropuertos en Dubái, Abu Dhabi y Qatar cerraron por ataques, miles de vuelos fueron cancelados y el gas natural en Europa subió hasta 40%. En lo regional, Irán atacó bases en Bahréin, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos y Qatar, mientras Hezbollah en Líbano y otros aliados respondieron. Cientos de muertos se reportan en Irán (más de 1,000), Israel y Líbano, en medio de acusaciones internacionales de violaciones al derecho internacional.
Este incidente con McGinnis resume la división: un veterano que dice “no más guerras por Israel” termina herido en el Capitolio, mientras el establishment —incluyendo un ex Navy SEAL— lo saca a la fuerza. ¿Protesta pacífica o confrontación? El video habla por sí solo.




