El Salvador | 07 de septiembre, 2026 | 2:12 PM GMT-6

VIDEO. Gestión del DHS bajo la lupa salvadoreña

El secretario Markwayne Mullin asume el control del DHS bajo la presión de organizaciones civiles que exigen el fin de las redadas sin orden judicial. Foto: DHS

El Senado de los Estados Unidos confirmó este lunes a Markwayne Mullin como el nuevo titular del DHS, con una votación de 54 a 45. Para la diáspora salvadoreña, que constituye el bloque más grande de beneficiarios del TPS, este nombramiento ocurre en un clima de incertidumbre operativa debido al cierre presupuestario parcial que afecta a la agencia desde el 14 de febrero.

La llegada de Mullin es vista como un punto de inflexión, especialmente tras su compromiso de revisar los protocolos de detención de ICE, una de las mayores preocupaciones en ciudades con alta densidad de compatriotas como Los Ángeles y Houston.

Desde la sociedad civil, organizaciones como Alianza Americas han fijado una postura vigilante ante el cambio de mando en el DHS. Oscar Chacón, referente de la organización, ha señalado que la transición no debe ser un cheque en blanco para políticas de exclusión.

«Cualquier nuevo liderazgo en el DHS tiene la responsabilidad histórica de reconocer que la estabilidad de los beneficiarios de TPS y DACA es un pilar de la economía y la seguridad regional, no una moneda de cambio política»,

afirmó la entidad en un análisis sobre el perfil del nuevo secretario.

Markwayne Mullin: Voces legislativas y la exigencia de garantías

La confirmación de Mullin no fue unánime, encontrando una fuerte resistencia en senadores de estados con poblaciones masivas de salvadoreños. El senador de California, Alex Padilla, justificó su voto en contra señalando la necesidad de un DHS que priorice la humanidad sobre la persecución. «Nuestras comunidades inmigrantes merecen un secretario que esté comprometido con la reforma de un sistema quebrado, no alguien que simplemente perpetúe tácticas de miedo que desgarran a las familias trabajadoras», declaró Padilla tras la sesión en el Capitolio.

El compromiso de las órdenes judiciales

Uno de los puntos que mayor escrutinio ha generado es la promesa de Mullin de exigir órdenes judiciales para las intervenciones de ICE en domicilios. Esta medida es exigida por redes como NDLON (National Day Laborer Organizing Network), que operan en el corazón de la diáspora en Nueva York y Maryland. «La verdadera prueba para el nuevo jefe del DHS será si detiene las redadas sin sustento legal que han aterrorizado a nuestros barrios; las palabras en el Senado deben traducirse en directrices operativas reales», sostuvo la organización en un comunicado reciente.

Por su parte, el senador Ben Ray Luján de Nuevo México enfatizó que el departamento enfrenta una «crisis de rendición de cuentas» que debe ser resuelta de inmediato. Para los salvadoreños, esta rendición de cuentas se traduce en la transparencia de los procesos de asilo y la agilización de los permisos de trabajo (EAD) que actualmente se encuentran en pausa administrativa. La gestión de Mullin deberá navegar entre la presión de los sectores que exigen un control fronterizo estricto y la realidad de millones de residentes que buscan seguridad jurídica.

«Como secretario del DHS, mi prioridad será restaurar la funcionalidad técnica de la agencia y asegurar que cada proceso cumpla estrictamente con el marco legal vigente, protegiendo la integridad de la nación», expresó Markwayne Mullin durante su discurso de aceptación en la Casa Blanca.