Descubre por qué el pescado calzado es el almuerzo imprescindible del #ViernesSanto y el proceso artesanal que lo hace único en la gastronomía salvadoreña. Foto: Ilustración.

El Viernes Santo en El Salvador tiene un sabor inconfundible: el del pescado seco salado envuelto en una capa de huevo batido. El pescado calzado o envuelto en huevo es más que un almuerzo; es un ritual que comienza meses antes con el proceso de salado y secado del pescado (usualmente macarela o boca colorada) para su conservación. Esta técnica, heredada de la necesidad histórica de preservar alimentos sin refrigeración, se transforma en una delicia culinaria cuando se combina con el «calzado»: un envoltorio de claras a punto de nieve que protege el filete durante la fritura.

Servido tradicionalmente en una sopa de garbanzos o sobre una salsa de tomate espesa, este plato simboliza el respeto a la tradición de no consumir carnes rojas durante la pasión de Cristo. Su elaboración requiere destreza para desalar el pescado correctamente sin que pierda su firmeza y para lograr un batido perfecto que no se desprenda. A pesar de la modernidad, las familias salvadoreñas mantienen viva esta tradición, convirtiendo cada mesa en un santuario de sabor que solo se repite una vez al año, reafirmando su estatus como el rey absoluto de la gastronomía de cuaresma.

Tradiciones del Viernes Santo

El pescado calzado es un clásico salvadoreño que exige precisión en cada paso. El pescado debe ser seco y salado (macarela o robalo son los preferidos), remojado previamente para eliminar el exceso de sodio. El calzado es el proceso de envolver el trozo de pescado en una mezcla espumosa de huevo, técnica que le da su nombre característico. Los acompañantes son indispensables: la sopa de garbanzos con verduras y, en muchos hogares, un toque de masa de maíz para espesar el caldo.

El significado de este plato va más allá de lo culinario. Representa la unión familiar y el cumplimiento de los preceptos religiosos de la época. Cada Viernes Santo, las mesas salvadoreñas se visten de tradición, recordando que este manjar no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma y la identidad cultural.

Las recetas varían de familia en familia, pero el objetivo es el mismo: mantener viva una tradición que ha resistido el paso del tiempo. Desde el remojo del pescado hasta el batido perfecto del huevo, cada detalle cuenta para lograr el pescado calzado que todos esperan en esta fecha sagrada.

LA CITA DE LA SEMANA

«People ask me what I do in the winter when there’s no baseball. I’ll tell you what I do. I stare out the window and wait for spring.»

~ Rogers Hornsby

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