La playa de Metalillo, en Sonsonate, se ha convertido en el punto de encuentro para una nueva estrategia que une el turismo con la prevención de accidentes. En una visita oficial, el gobernador de Cuscatlán, Eduardo Alas, confirmó acuerdos con el sector privado para incentivar el flujo de visitantes bajo condiciones de protección y beneficios directos para los veraneantes.
Esta colaboración busca que los turistas salvadoreños y extranjeros disfruten de la costa con un enfoque de responsabilidad en las carreteras. El plan integral no solo contempla la vigilancia en las rutas hacia el occidente del país, sino que integra a los empresarios locales como agentes de cambio para fomentar una cultura de seguridad vial entre quienes conducen hacia los destinos recreativos.
Incentivos para la diáspora en Metalillo
Durante el recorrido por el restaurante Mar y Tierra, se anunció que los miembros de la diáspora que visiten el establecimiento obtendrán descuentos del 10% y 15%. La propietaria, Eneida Lino, destacó que estas medidas son posibles gracias a la estabilidad actual, permitiendo que negocios locales ofrezcan platos económicos desde los cinco dólares para los grupos familiares.
Para fortalecer la seguridad vial, los encargados del recinto instaron a los conductores a consultar el estado de las mareas y las condiciones del tráfico antes de emprender el viaje.
«Queremos que la gente disfrute, pero que regrese a casa con bien»,
mencionaron los representantes durante la jornada de sensibilización, enfatizando que el turismo y la precaución deben avanzar de la mano. La alianza fue posible gracias a la intervención de Benedicto Perlera, consultor internacional en Escuela De Manejo EDEM.




