El café de especialidad de El Salvador ha logrado un hito histórico al llegar a las exclusivas cafeterías de Shibuya, Tokio, gracias a una alianza con Sedai Coffee, una de las cadenas más prestigiosas de café de especialidad en Japón. Este logro, impulsado por la Embajada de El Salvador en Japón, permite que la variedad Pacamara, originaria de las montañas salvadoreñas, sea disfrutada en uno de los distritos más icónicos del mundo.
Japón, conocido por su exigente paladar y su pasión por el café de alta gama, sigue siendo el mayor comprador asiático del café salvadoreño. Este grano, cultivado en regiones como Chalatenango y Santa Ana, destaca por sus notas florales, cítricas y su suave toque a chocolate, características que lo han convertido en un favorito entre los amantes del café japonés. La llegada del Pacamara a Shibuya coincide con la celebración de la «Semana del Café Salvadoreño 2026», un evento que resalta la calidad y versatilidad de este grano único.
El éxito del Pacamara salvadoreño
Este logro no solo representa un aumento en las exportaciones y la entrada de divisas para el país, sino que también fortalece la imagen de El Salvador como productor de café de clase mundial. Según fuentes oficiales, la presencia del Pacamara en un mercado tan competitivo como el japonés es un reconocimiento a la calidad excepcional de los granos cultivados por miles de caficultores salvadoreños.
¿Qué hace especial al Pacamara?
El Pacamara es una variedad 100% salvadoreña, resultado de la combinación de las variedades Pacas y Maragogipe. Su perfil de sabor, con notas frutales, florales y un final achocolatado, lo hace irresistible para los consumidores japoneses. Además, Shibuya es un referente global de tendencias, y su inclusión en este distrito es un sello de excelencia para el café salvadoreño.
La alianza con Sedai Coffee, una de las cafeterías más reconocidas de Tokio, garantiza que el Pacamara sea preparado con las mejores técnicas, asegurando una experiencia de sabor inigualable. Este logro no solo beneficia a los productores locales, sino que también posiciona a El Salvador como un actor clave en el mercado global del café de especialidad.

