El religioso hondureño Santiago Zúñiga, conocido popularmente como el hermano Chago, rompió el silencio tras su detención en territorio salvadoreño. Durante una entrevista reciente, el polémico personaje confesó haber intentado ingresar a un menor de edad de forma irregular hacia San Salvador para grabar contenido digital.
La situación legal del predicador se complicó al ser descubierto por las autoridades migratorias en la aduana de El Amatillo.
El arresto del hermano Chago en la frontera
Zúñiga detalló que el incidente ocurrió cuando agentes de seguridad ordenaron inspeccionar el vehículo en el que se conducía. El religioso admitió que escondieron al joven en el baúl del automóvil, cubriéndolo con una sábana, un acto que calificó como un error de consecuencias graves e inesperadas.
Tras el hallazgo, las autoridades procedieron a la captura inmediata del hermano Chago y su acompañante. El predicador enfrentó un proceso judicial que lo mantuvo privado de libertad durante casi tres meses en diferentes centros penales del país.
Consecuencias legales del hermano Chago
Según su testimonio, pasó 25 días encarcelado en La Unión antes de ser trasladado bajo estrictas medidas de seguridad hacia un recinto en Santa Ana. Zúñiga permaneció en el sistema penitenciario salvadoreño un total de 76 días, una experiencia que describió como un proceso de amargura y aprendizaje personal profundo.
Finalmente, el hermano Chago instó a sus seguidores a no replicar sus acciones y respetar las leyes migratorias vigentes. Su liberación se produjo tras cumplir con los requerimientos judiciales, marcando un precedente sobre el rigor del control fronterizo en la región ante el tráfico de personas.



