El presidente Nayib Bukele salió al paso de las acusaciones internacionales que señalan que en El Salvador se prohíben los tatuajes. En un contundente mensaje, el mandatario aclaró que el arte corporal es completamente legal y que solo los símbolos asociados a pandillas están prohibidos por ley. Según Bukele, esta medida es similar a la que existe en Europa contra la simbología nazi, y que no ha generado controversia internacional.
El mandatario destacó que los tatuadores en el país ahora pueden trabajar sin temor a extorsiones, lo que ha impulsado el crecimiento de este sector. Además, recalcó que los tatuajes en zonas visibles como el rostro, cuello o manos no son motivo de persecución, siempre que no estén vinculados a grupos criminales.
Libertad artística vs. seguridad en El Salvador
Bukele explicó que la confusión surge porque algunos medios y organizaciones internacionales han tergiversado las políticas de seguridad implementadas en el país. «No estamos en contra de los tatuajes, estamos en contra de las pandillas«, afirmó, dejando claro que la prohibición se limita a símbolos que promuevan violencia o criminalidad.
El presidente también recordó que durante el pico de la guerra contra las pandillas, se estableció una medida temporal para evitar la exhibición de estos símbolos en medios de comunicación. Sin embargo, esta restricción ya no está vigente, y el enfoque sigue siendo combatir las estructuras criminales sin afectar la libertad artística de los ciudadanos.
Por otro lado, Bukele criticó el doble estándar de la comunidad internacional, que cuestiona las medidas de El Salvador mientras normaliza prohibiciones similares en otros países. «Si en Europa está prohibida la simbología nazi, ¿por qué no podemos prohibir los símbolos de las pandillas aquí?», preguntó.
Finalmente, el Gobierno reafirmó su compromiso con la seguridad y la libertad de expresión, asegurando que los tatuajes siguen siendo una forma de arte valorada y protegida en el país.



