El Salvador registra la entrega de 70 nuevos centros educativos públicos como parte de una estrategia de modernización de infraestructura nacional. Con esta cifra, el sistema estatal alcanza un total de 210 escuelas renovadas en un lapso de cinco meses, sumando una inversión de 184,8 millones de dólares ejecutada por las autoridades locales para mejorar las condiciones de aprendizaje de la población estudiantil.
La planificación gubernamental proyecta la intervención de un total de 694 centros en diversas fases de desarrollo. El proyecto en las escuelas prioriza zonas que históricamente presentaron deficiencias estructurales, abarcando desde reparaciones básicas hasta la reconstrucción total de edificios escolares en departamentos como Sonsonate y San Salvador, donde se concentran los mayores flujos de matrícula.
Modernización y tecnología en las Escuelas
El alcance de las obras en las escuelas trasciende la obra civil e incluye la integración de herramientas digitales para los alumnos. Según los datos técnicos, la dotación de dispositivos como laptops y tabletas busca reducir la brecha tecnológica, permitiendo que el nuevo currículo nacional se ejecute con acceso a conectividad en los salones de clase.
En el Centro Escolar Colonia Alvarado, ubicado en Acajutla, se oficializó el uso de estas instalaciones que ahora cuentan con mobiliario adaptado para la primera infancia. Las autoridades reportan que la mejora en las escuelas ha influido directamente en el retorno de estudiantes en comunidades rurales como el Caserío Las Cruces, en Panchimalco, donde la seguridad ha permitido retomar la actividad académica regular.
Proyección educativa y seguridad en las Escuelas
“¿Cuándo nuestros niños habían tenido una laptop o una Tablet como tienen ahora? ¿Cuándo habían tenido conexión a internet en las escuelas?”, cuestionó el mandatario durante la inauguración simultánea. Este cambio en el sistema de escuelas se vincula a una política de inversión social que busca transformar el modelo pedagógico heredado por administraciones anteriores hacia uno basado en estándares internacionales.
El despliegue territorial asegura que los trabajos continúen en las escuelas que aún se encuentran en fase de diagnóstico o licitación. El objetivo final comunicado por el Gobierno es consolidar una red de centros escolares que funcione como pilar para el desarrollo social, manteniendo la operatividad de los equipos de construcción de forma permanente en los diferentes distritos del país.

