El Salvador | 24 de julio, 2026 | 8:53 PM GMT-6

La fiebre de las pacas: sálvese quien pueda por ropa de la USA

El comercio de ropa de segunda mano en San Miguel vivió una jornada de locura frenética por las pacas de la USA. Decenas de personas compitieron por las mejores ofertas, generando un caos viral. Foto: Cortesía.

El comercio de ropa de segunda mano en San Miguel se convirtió en el epicentro de una escena caótica y viral. Decenas de migueleños se congregaron en un conocido local para ser parte de la fiebre frenética por las pacas de la USA, donde la competencia por las mejores prendas y accesorios desató un ambiente de «sálvese quien pueda». El fenómeno, que ha sido captado en videos que circulan en redes sociales, muestra a los compradores revisando montones de ropa, empujándose levemente y llenando sus carritos con todo lo que pueden.

La llegada de un nuevo contenedor de mercadería importada siempre genera expectativa, pero esta vez el impacto fue mayor. Los compradores, desde tempranas horas, se apostaron frente al local, esperando el momento exacto para ingresar y asegurar las mejores ofertas. La ropa de segunda mano, conocida popularmente como «USA… dos», sigue siendo una opción atractiva para muchos, no solo por su precio accesible, sino también por la percepción de calidad y durabilidad que ofrece.

El fenómeno de las pacas en San Miguel

El éxito de estas tiendas no es casualidad. Para muchos migueleños, las pacas representan una forma inteligente de vestir con estilo sin gastar de más. Desde calzado deportivo hasta prendas de marcas reconocidas, los compradores encuentran de todo a precios que se ajustan a sus bolsillos. Este modelo de comercio ha crecido tanto que ya es un pilar en la economía local, atrayendo a personas de todas las edades y estratos sociales.

Lo que comenzó como una alternativa de ahorro se ha convertido en un verdadero fenómeno cultural. Las redes sociales han jugado un papel clave en la difusión de estas jornadas de compra, donde el caos y la emoción se mezclan. Los videos virales muestran no solo el abarrotamiento, sino también el ingenio de los compradores, que no dudan en sumergirse en las pilas de ropa para encontrar las mejores piezas.