Un exagente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) fue sentenciado a 72 meses de prisión federal por distribuir material de abuso sexual infantil. Scott Rocky, de 58 años y residente en Center Line, Míchigan, compartió y descargó cientos de archivos de pornografía infantil a través de aplicaciones peer-to-peer en abril de 2025. En su computadora, las autoridades encontraron más de 500 imágenes de abuso sexual contra menores, incluyendo víctimas de corta edad como bebés y niños prepúberes.
Scott Rocky, exoficial de la U.S. Customs and Border Protection (CBP), fue declarado culpable de distribución de pornografía infantil. Según los registros judiciales, Rocky compartió y descargó cientos de archivos de material de abuso sexual infantil (CSAM, por sus siglas en inglés) en línea mediante aplicaciones de intercambio entre pares.
¿Cómo fue descubierto el exoficial CBP?
El caso se destapó tras la ejecución de una orden de allanamiento en la residencia de Rocky. Los agentes encontraron en su computadora más de 500 imágenes de pornografía infantil, incluyendo material que mostraba abuso sexual contra bebés, niños pequeños y prepúberes. El FBI y la Oficina de Responsabilidad Profesional de CBP trabajaron en conjunto para investigar y llevar ante la justicia a este depredador sexual.
El fiscal federal Jerome F. Gorgon, Jr. destacó la gravedad del delito: «Confiamos en las fuerzas del orden para hacer cumplir la ley y proteger a los estadounidenses. Este individuo violó nuestra confianza y la ley para lastimar a niños. Merece cada día de su condena». Por su parte, Jennifer Runyan, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Detroit, subrayó que «ningún distintivo, título o posición de confianza pública protegerá a quien explote a nuestros niños de enfrentar la justicia bajo la ley federal».
¿Qué medidas se toman para proteger a los menores?
Este caso resuena especialmente en la diáspora salvadoreña, donde la confianza en las autoridades migratorias es clave. La condena de Rocky envía un mensaje claro: la corrupción y el abuso no tienen cabida, ni siquiera entre quienes deberían proteger a la sociedad. Además, refuerza la importancia de la colaboración entre agencias para combatir crímenes transnacionales, como el tráfico de material de abuso infantil, que puede afectar a comunidades vulnerables, incluyendo a migrantes.
El Departamento de Justicia de EE.UU. ha intensificado sus esfuerzos para identificar y perseguir a los depredadores sexuales. En mayo de 2026, se anunció que, en solo un mes, la operación «Iron Pursuit» logró identificar a más de 200 víctimas infantiles y arrestar a 350 ofensores de abuso sexual infantil en todo el país. Este tipo de operaciones buscan desmantelar redes de explotación infantil y proteger a los menores de futuros abusos.

