El gobierno de El Salvador tomó cartas en el asunto tras la difusión de un video en redes sociales que mostraba las precarias condiciones en las que vivían Doña Tula Pérez de Saldaña y su esposo en un cementerio del cantón Garita Palmera, en Ahuachapán.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, mostraron a los ancianos habitando entre tumbas, sin acceso a servicios básicos como agua potable o energía eléctrica, en un espacio que ponía en riesgo su integridad física y salud.
El presidente Nayib Bukele, en respuesta a la denuncia ciudadana, anunció públicamente que esta situación no podía seguir así. A través de sus redes sociales, el mandatario prometió una solución inmediata: la entrega de una vivienda digna para la pareja, como parte de los programas de asistencia social que su administración ha impulsado en todo el país.
Una respuesta gubernamental ágil y efectiva
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, detalló que, siguiendo las instrucciones directas del presidente Bukele, un equipo técnico se desplazó hacia San Francisco Menéndez, en Ahuachapán, para realizar un censo socioeconómico y evaluar las necesidades específicas de los ancianos.
El objetivo es incorporarlos al programa de reasentamiento habitacional, garantizando que reciban una casa amueblada, segura y con acceso a todos los servicios básicos.
El caso de los ancianos en el cementerio de Ahuachapán ha generado una ola de apoyo en las redes sociales, donde ciudadanos y organizaciones han aplaudido la rápida respuesta del gobierno. Además, se ha destacado la importancia de seguir reportando situaciones similares para que puedan ser atendidas con la misma celeridad.




