El Major Oak, el roble inglés que durante más de un milenio fue testigo de la historia de Inglaterra, ha llegado a su fin. En junio de 2026, los expertos de la RSPB (Royal Society for the Protection of Birds) confirmaron que este año no brotaron hojas nuevas en sus ramas, marcando el final de una vida que abarcó desde la Edad Media hasta la era moderna. Este gigante, que se alzó en Sherwood Forest, fue más que un árbol: fue un símbolo de resistencia, leyenda y naturaleza.
Nacido posiblemente entre los siglos IX y X, el Major Oak creció hasta alcanzar una circunferencia de tronco de 10 a 11 metros y un peso de 23 toneladas, con un dosel que se extendía hasta 28 metros. Su tronco hueco, causado por hongos, y sus ramas retorcidas lo convertían en una maravilla natural. Aunque su nombre original fue «Cockpen Tree» por su uso en el siglo XIX para criar gallos de pelea, su nombre actual proviene del Mayor Hayman Rooke, un soldado retirado que en 1790 lo describió como una «majestuosa ruina» en su obra sobre robles notables.
El árbol que inspiró a Robin Hood
El Major Oak está profundamente ligado a la leyenda de Robin Hood, el famoso bandido que, según el folclore, robaba a los ricos para dar a los pobres. Aunque no hay pruebas históricas de que Robin Hood usara este árbol como escondite, su tronco hueco y su ubicación en Sherwood Forest lo convirtieron en el escenario perfecto para las historias de aventuras y justicia. Este bosque, que en su apogeo cubría 100.000 acres, fue el telón de fondo de las baladas medievales que han cautivado al mundo durante siglos.
La muerte del Major Oak en 2026 es el resultado de una combinación de factores: su edad extrema, el turismo masivo que compactó el suelo y dañó sus raíces, las sequías repetidas causadas por el cambio climático y las intervenciones pasadas para preservarlo, que, aunque bien intencionadas, pudieron haberlo estresado. A pesar de su muerte, el árbol seguirá en pie como un monumento ecológico y histórico, un recordatorio de la fragilidad de la naturaleza y la importancia de su conservación.
Su legado, sin embargo, va más allá de su presencia física. El Major Oak ha inspirado películas, libros, música y, sobre todo, el imaginario colectivo de quienes sueñan con bosques encantados y héroes legendarios. Fue el primer «Árbol del Año de Inglaterra» por voto popular, y su ubicación en un claro del bosque le permitió crecer hasta convertirse en uno de los robles más grandes de Gran Bretaña.
Aunque ya no brotará hojas, su historia seguirá viva en las leyendas de Sherwood Forest y en el corazón de quienes valoran la naturaleza y la cultura.




