Un operativo de rescate sin precedentes logró salvar la vida de Hernán Alberto Gil Flores, un hombre de 44 años que quedó atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande en Venezuela. El colapso de la estructura, causado por un sismo, dejó a Gil Flores sepultado durante siete días en condiciones extremas.
El rescate, que se extendió por más de 72 horas, fue posible gracias a la intervención de equipos especializados de siete países, incluyendo Chile, Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica, El Salvador y las brigadas locales de Venezuela.
El desafío principal fue la inestabilidad de la estructura, que amenazaba con derrumbarse en cualquier momento. Los rescatistas tuvieron que enfrentarse a réplicas sísmicas y desprendimientos de tierra, lo que obligó a los ingenieros a diseñar una ruta de acceso completamente nueva para alcanzar al sobreviviente.
La tecnología de escucha activa y herramientas de corte hidráulico fueron clave para estabilizar los restos del edificio y abrir un camino seguro hacia Gil Flores.
La cooperación que salvó una vida
La cooperación internacional fue fundamental para el éxito del rescate. Cada equipo aportó su experiencia y recursos, trabajando sin descanso para estabilizar la zona y extraer al hombre con vida. Los médicos en el terreno destacaron la increíble resiliencia de Gil Flores, quien logró mantenerse con vida a pesar de las difíciles condiciones.
Tras ser rescatado, Gil Flores fue evaluado por el personal médico, que lo estabilizó en el lugar antes de trasladarlo de urgencia a un centro hospitalario de alta complejidad. Allí, recibirá la atención necesaria para su recuperación. Las autoridades de los países participantes celebraron el éxito del operativo, destacando que este rescate es un ejemplo de cómo la cooperación y la solidaridad pueden superar incluso las peores crisis.

