El presidente Nayib Bukele describió este miércoles cómo El Salvador logró transformarse de ser el país más peligroso del mundo, dominado por lo que llamó «la dictadura del crimen», a convertirse en la nación más segura del hemisferio occidental. Durante un discurso dirigido a autoridades y medios internacionales, Bukele recordó que, antes de su gestión, el país vivía bajo el control de las pandillas, que operaban como un «gobierno paralelo» sin elecciones, sin rendición de cuentas y con un poder territorial superior al del Estado.
«El Salvador tenía dos gobiernos: uno oficial, democrático, pero incapaz y cómplice; y otro, la dictadura de las pandillas, que cobraba su propia ‘renta’ a través de extorsiones, asesinatos y secuestros. El 85% de los salvadoreños pagaba este ‘impuesto’ criminal, que no era opcional: si no pagabas, te mataban», explicó Bukele. El mandatario destacó que las pandillas controlaban zonas enteras, imponían toques de queda informales y hasta ejecutaban a quienes cruzaban líneas imaginarias entre territorios rivales.
¿Cómo se combatió la dictadura del crimen?
Bukele detalló que el cambio comenzó con una reforma integral del sistema de justicia y seguridad. «Tuvimos que cambiar todo: cortes, jueces, fiscales, leyes. Los organismos internacionales nos criticaron, pero nunca habían condenado a las pandillas por matar a miles de salvadoreños. Nosotros actuamos con mayoría calificada en la Asamblea y hoy los resultados están a la vista», afirmó. El presidente subrayó que la construcción del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) fue clave, ya que las cárceles tradicionales se habían convertido en «universidades del crimen», donde los pandilleros daban órdenes, organizaban fiestas y hasta practicaban tiro al blanco con apoyo de instituciones estatales.
¿Qué logros se han alcanzado en seguridad?
Según Bukele, El Salvador pasó de ser el país con las tasas de homicidios más altas del mundo a registrar cifras mínimas, principalmente por conflictos intrafamiliares. «Hoy no hay zonas prohibidas, no hay extorsiones masivas, no hay desaparecidos por cruzar una calle. Los salvadoreños pueden caminar a cualquier hora, en cualquier lugar, sin miedo. Incluso, los pocos robos que ocurren se resuelven en horas: hay una frase popular, ‘tres Doritos después’, porque los ladrones son capturados casi de inmediato», explicó.
¿Qué lección deja El Salvador a la región?
El mandatario advirtió a otros países, como Costa Rica, sobre los riesgos de permitir que la criminalidad crezca sin control. «Si no actúan a tiempo, la extorsión, los asesinatos y el miedo se convertirán en su estilo de vida. Nosotros tardamos 40 años en salir de ese infierno. Costa Rica aún tiene tiempo de evitarlo», señaló. Bukele ofreció compartir la experiencia salvadoreña, aunque aclaró que cada país debe adaptar las soluciones a su realidad.
¿Cuál es el siguiente paso para El Salvador?
Bukele reconoció que, aunque la seguridad es la base, el país debe ahora enfocarse en mejorar sistemas de salud, educación e infraestructura. «Ya salvamos lo más importante: la vida de la gente. Ahora, con alianza internacional y apoyo divino, seguiremos construyendo un El Salvador moderno y próspero», concluyó.
Nota relacionada: [CECOT: La cárcel que cambió el rumbo de la seguridad en El Salvador]
Meta-descripción: Nayib Bukele explica cómo El Salvador pasó de ser controlado por pandillas a ser el país más seguro del hemisferio. Conoce los detalles de esta transformación histórica.




Deja una respuesta