El Gabinete de Seguridad ampliado de El Salvador, integrado por el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, el ministro de Defensa, René Merino Monroy, y otros titulares clave, ofreció una conferencia de prensa este 24 de enero de 2026 para desmentir categóricamente las denuncias virales sobre supuestos secuestros y extorsiones. Con un mensaje contundente, las autoridades afirmaron que el país no alberga cárteles de droga, bandas secuestradoras ni casos reales de secuestro, y que los incidentes reportados en redes sociales son, en realidad, estafas telefónicas orquestadas desde cárceles en Colombia.
Según la explicación oficial, criminales encarcelados en Colombia —identificados con apoyo de Estados Unidos— contactan a víctimas en El Salvador a través de WhatsApp, fingiendo ser integrantes de grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación. Utilizan tácticas de manipulación psicológica: exigen ubicaciones en zonas rurales, simulan secuestros y extorsionan a familiares. «No hay heridos, muertos ni personas en peligro físico real», subrayó Villatoro, quien calificó estas acciones como un ataque psicológico para generar pánico y obtener dinero.
¿Cómo operan las estafas de «secuestro virtual»?
Las autoridades detallaron el modus operandi: los delincuentes buscan a víctimas con perfiles vulnerables (fontaneros, electricistas o trabajadores informales) y, tras obtener sus datos, fingen un secuestro para luego extorsionar a sus familiares. «Usan el miedo al pasado violento del país», explicó Merino Monroy, quien aseguró que estas llamadas provienen de centros penitenciarios colombianos. La pregunta clave es: ¿Por qué El Salvador sigue siendo blanco de estas redes internacionales? La respuesta, según el Gabinete, radica en la percepción de que la población podría ceder al chantaje por el trauma histórico.
Coordinación internacional y control territorial
El Gabinete destacó que trabaja en coordinación con la Policía Nacional Civil, la Fiscalía y aliados como EE.UU. para desmantelar estas redes. Villatoro insistió en que el Estado controla el 100% del territorio y que la delincuencia organizada ya no opera como antes. Sin embargo, críticos señalan que, aunque no haya cárteles, la vulnerabilidad a estafas transnacionales expone fallas en la inteligencia preventiva. «¿Basta con decir ‘no pagar’ si las llamadas siguen llegando?», cuestionan usuarios en redes.
Recomendaciones oficiales: ¿Qué hacer ante una llamada de extorsión?
Las autoridades emitieron un protocolo claro:
- No pagar ni negociar bajo ninguna circunstancia.
- Cortar la comunicación y bloquear el número.
- Denunciar de inmediato a la PNC o la Fiscalía.
- No compartir ubicaciones ni datos personales con desconocidos.
- Mantener la calma: «El Estado garantiza su seguridad», reiteró Villatoro.
La conferencia, transmitida en vivo por YouTube y perfiles oficiales, buscó tranquilizar a la población, pero también generó debate. Mientras el Gobierno celebra el control territorial, sectores de la sociedad civil exigen pruebas contundentes de que estas estafas no escalen a delitos físicos. «La paz no se decreta, se construye con hechos», recordaron analistas.





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