El Parque Recreativo Apulo, antes conocido por su historia compleja, se convirtió este fin de semana en el epicentro de la creatividad y el renacimiento. SMODA Verano 2026, la pasarela organizada por Conamype y el clúster oficial de moda de El Salvador, no solo exhibió diseños innovadores, sino que también celebró la transformación de un espacio público que hoy brilla con infraestructura de primer nivel.
Más de 48,000 visitantes internacionales, provenientes de Guatemala, Estados Unidos y Honduras, llegaron para ser testigos de este espectáculo donde el arte y la moda se fundieron con la identidad salvadoreña.
El evento destacó por su impacto visual: 35 a 60 marcas locales, muchas de ellas nacidas en los últimos cinco años, presentaron colecciones que combinan técnicas artesanales con tendencias contemporáneas.
Según Paul Stainer, presidente de Conamype, el 90% de estas marcas ya exportan sus productos en su primer año, demostrando el potencial de la industria creativa salvadoreña. Cada pasarela, explicó, alcanza a 20,000 personas, consolidando a SMODA como un motor de proyección internacional para el talento local.
SMODA: De la artesanía local a las pasarelas del MUNDO
Lo que el público no vio tras bambalinas fue el esfuerzo por revitalizar espacios como Apulo. Eny Aguiñada, presidenta del ISTU, subrayó que este parque, antes considerado peligroso, hoy es un símbolo de la recuperación de espacios públicos gracias a las políticas del gobierno de Nayib Bukele. La ministra de Turismo, Morena Valdez, reforzó este mensaje:
“Es un orgullo que eventos como SMODA se realicen aquí, mostrando al mundo que El Salvador es un destino seguro y vibrante”.
El futuro de SMODA ya tiene fechas marcadas: en mayo, el festival llegará al Parque Costa del Sol, y en octubre, al Parque Natural Puerta del Diablo. Estos escenarios no solo prometen continuar la tradición de fusionar moda y naturaleza, sino también consolidar a El Salvador como un referente de innovación en la región. El clúster ya trabaja en alianzas con diseñadores internacionales para llevar las colecciones salvadoreñas a pasarelas globales, como Nueva York y Milán.
48,000 visitantes en dos días: El Salvador se consolida como destino CULTURAL
Pero más allá de los números y las fechas, SMODA Verano 2026 dejó una huella emocional. Los asistentes, entre ellos jóvenes emprendedores y familias, compartieron en redes sociales cómo este evento les inspiró a soñar en grande.
“Ver a diseñadores locales en un escenario así nos motiva a seguir creando”,
comentó una de las visitantes. La pasarela no solo vendió moda, sino también esperanza y orgullo nacional.
El cierre de la noche fue mágico: con el atardecer sobre el lago de Ilopango como fondo, los diseños de SMODA brillaron bajo luces que reflejaban el nuevo rostro de El Salvador. Un país que, paso a paso, está reescribiendo su historia a través del arte, la moda y la transformación de sus espacios.




