Un lamentable episodio empañó la solemnidad del Viernes Santo en la parroquia Nuestra Señora de Monguí, en Charalá, Colombia. Durante el tradicional Sermón de las Siete Palabras, un video captó el momento en que una niña monaguilla se acercó al sacerdote para asistir en la liturgia. La reacción del religioso fue inmediata y severa: con un gesto abrupto y un tono de voz firme, le ordenó «¡Quite de ahí!», apartándola físicamente mientras continuaba con la lectura sagrada. La menor, visiblemente sorprendida y cohibida, retrocedió rápidamente ante la mirada de los feligreses y los miles de espectadores que seguían la transmisión en vivo por redes sociales.
El clip, viralizado en El Salvador por cuentas como @AnonimoSV503, ha generado un masivo rechazo. Internautas cuestionan la falta de paciencia y caridad cristiana del sacerdote, especialmente en un momento donde se predica sobre la mansedumbre y el perdón de Cristo. Mientras la feligresía espera un pronunciamiento oficial de la Diócesis, el debate en plataformas como X e Instagram se centra en el trato hacia los menores que sirven en la iglesia. Para muchos, este «exceso de autoridad» frente al altar contradice los valores de protección e inocencia que la institución debe representar.
Incidente litúrgico en Colombia
El incidente ocurrió el 3 de abril de 2026, durante la meditación de las Siete Palabras, un momento de profunda reflexión para los católicos. La reacción del sacerdote —que incluyó un gesto agresivo y una orden directa— dejó a la monaguilla visiblemente afectada, generando conmoción entre los presentes y los espectadores que seguían la transmisión en línea.
Las redes sociales no han perdonado el acto. Usuarios de todo el mundo lo califican como «inaceptable» y «contradictorio» con los valores cristianos. Muchos exigen una disculpa pública y medidas disciplinarias contra el religioso, mientras el video sigue viralizándose con hashtags como #Indignación y #Colombia.
El silencio de la Diócesis ha intensificado el debate, con muchos preguntándose si habrá consecuencias para el sacerdote o si, por el contrario, el caso quedará en la impunidad. Mientras tanto, el video sigue siendo compartido, manteniendo viva la polémica y la exigencia de respeto hacia los menores en la Iglesia.



