La fisonomía de la Avenida España, en el Centro Histórico de San Salvador, ha cambiado para siempre con el inicio de la demolición del edificio que albergó a los míticos Cines España. Inaugurado en la década de los 80, este complejo de tres salas fue uno de los últimos cines tradicionales en abrir sus puertas antes de la era de los centros comerciales. Su creación fue obra del empresario santaneco Francisco Urdampilleta, cuya visión en este inmueble sentó las bases de lo que hoy conocemos como la cadena Multicinemas. Durante años, el España no solo fue un cine, sino un punto de encuentro vital para la sociedad salvadoreña que buscaba entretenimiento en medio de una época de cambios profundos.
Tras el declive de los cines de calle, el edificio tuvo una segunda vida como almacén de ropa, perdiendo su esencia artística pero conservando su imponente estructura. Hoy, su demolición simboliza el cierre de un capítulo cultural urbano, abriendo espacio para los nuevos proyectos de desarrollo que buscan modernizar el núcleo de la capital. Aunque las paredes caen, el legado de las funciones de estreno y las tardes de permanencia voluntaria quedan grabados en la memoria colectiva de los capitalinos que crecieron viendo el mundo a través de sus pantallas.
Centro Histórico San Salvador
Legado de los Cines España
Origen de un Imperio: Fue la pieza clave para la expansión de Francisco Urdampilleta en el rubro del entretenimiento nacional. Este complejo marcó el inicio de lo que hoy es Multicinemas, transformando la experiencia cinematográfica en El Salvador.
Arquitectura de Época: Su diseño permitía el funcionamiento de tres salas simultáneas, una innovación para la infraestructura cinematográfica de los 80. Este detalle lo convirtió en un referente de modernidad en su tiempo.
Cambio de Uso: Antes de su demolición definitiva, el sitio funcionó como comercio popular, alejándose de las artes pero manteniéndose como un referente geográfico en el corazón de la ciudad.
Revitalización: La demolición forma parte de los esfuerzos por reordenar y modernizar los espacios del Centro Histórico de San Salvador, un proceso que busca equilibrar el desarrollo urbano con la preservación de la memoria cultural.



