Este 27 de enero de 2026, Nasry Asfura se convirtió oficialmente en el 37.º presidente de Honduras tras prestar juramento en el Congreso Nacional. El líder del Partido Nacional asume el mando en sustitución de Xiomara Castro, marcando el retorno del conservadurismo al Poder Ejecutivo en una jornada marcada por un fuerte despliegue de seguridad en los alrededores del Bulevar Juan Pablo II en Tegucigalpa.
La llegada de Asfura a la silla presidencial ocurre tras una de las elecciones más cerradas en la historia reciente del país, donde el Consejo Nacional Electoral (CNE) ratificó su triunfo con un 40.27% de los votos. En su primer mensaje a la nación, el mandatario destacó que su gestión no será de «oficinas», sino de «campo», priorizando la asistencia técnica a las municipalidades y la reconstrucción de la infraestructura pública.
Nasry Asfura, enfocado en austeridad institucional
La investidura de Asfura rompió con el protocolo tradicional de los estadios nacionales, realizándose de manera austera en la sede del Parlamento hondureño. Esta decisión, según el nuevo Ejecutivo, responde a la necesidad de optimizar los recursos del Estado. Durante la ceremonia, el presidente estuvo acompañado por sus designados presidenciales, entre ellos Antonieta Mejía, quien asume como la primera en la línea de sucesión constitucional.
A pesar de que la presidenta saliente no participó en el acto de traspaso de mando, Asfura hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar los desafíos económicos que atraviesa la región. «Honduras no necesita más divisiones, necesita manos que trabajen», expresó el mandatario ante el cuerpo diplomático y los diputados del Partido Nacional y el Partido Liberal que respaldaron la legitimidad del proceso.
Desafíos inmediatos del nuevo gobierno
El presidente número 37 hereda un país con una deuda externa significativa y una presión social creciente por la generación de empleo. Entre sus primeras medidas, se espera la revisión de los convenios de seguridad y salud, así como el fortalecimiento de la transparencia en la administración de los fondos destinados a las alcaldías, un área que Asfura conoce de cerca por su pasado como alcalde del Distrito Central.
- La ceremonia fue la más sencilla en la historia democrática de Honduras.
- El gabinete ministerial fue juramentado inmediatamente después del acto central.
- Estados Unidos envió una delegación técnica para reafirmar la cooperación bilateral.





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