La muerte de Renée Good y Alex Pretti a manos de agentes de ICE en Minneapolis no solo conmocionó a Estados Unidos, sino que desató una ola de indignación en Hollywood, liderada por algunas de sus figuras más icónicas. Mark Ruffalo, el actor que da vida a Hulk en el Universo Marvel, encabezó las críticas durante los Globos de Oro 2026, donde no dudó en calificar las acciones de ICE como «inaceptables» y en exigir justicia para las víctimas. Junto a él, Ariana Grande, conocida por su papel como Cat Valentine y su influencia en la música pop, y las aclamadas actrices Wanda Sykes y Jean Smart —esta última famosa por su papel en Hacks y Watchmen— usaron su plataforma para convertir la alfombra roja en un escenario de protesta. Con pines que decían «Be good» y «ICE out», enviaron un mensaje claro: el silencio ya no es una opción.
“No me siento muy bien. Tenemos a una mujer, Renée Good, que fue asesinada la semana pasada… Tenemos stormtroopers corriendo por ahí aterrorizando a la gente y quitando vidas inocentes.”
El impacto visual de estas protestas fue inmediato. Las imágenes de Ruffalo, Grande, Sykes y Smart con sus pines negros se viralizaron, generando un debate global sobre el papel del entretenimiento en la denuncia social. En el Festival de Sundance, otras estrellas como Olivia Wilde y Jenna Ortega se sumaron a la condena, describiendo las muertes como «incomprensibles» y «aterradoras». Ortega, con voz quebrada, cuestionó la indiferencia del gobierno: «Es difícil celebrar el cine cuando afuera la gente está siendo asesinada». Estas declaraciones resonaron más allá de Hollywood, inspirando a músicos como Billie Eilish y empresarios como Melinda French Gates a alzar la voz y exigir transparencia.
«Be good»: el lema que unió a las estrellas contra la impunidad
La reacción del público ha sido tan diversa como el país mismo. Mientras millones apoyan el activismo de las celebridades, otros sectores critican la «politización» de eventos culturales. Sin embargo, las redes sociales se han inundado de mensajes de solidaridad, con hashtags como #ICEOutForGood y #JusticeForRenee dominando las tendencias. La campaña no se limita a los Globos de Oro: se extiende a conciertos, entrevistas y hasta colecciones de moda con mensajes de protesta. La presión ha llevado a que más de 60 directores ejecutivos de empresas como Best Buy, Target y 3M firmaran una carta pidiendo el fin de las tensiones en Minnesota, demostrando que el rechazo a la violencia migratoria trasciende partidos y sectores.
Como dijo Ruffalo en los Globos de Oro: «Amo a este país. Y lo que veo aquí no es propio de Estados Unidos».
El futuro del activismo en Hollywood parece más vibrante que nunca. Las muertes de Good y Pretti no solo expusieron las fallas de un sistema, sino que despertaron una conciencia colectiva en la industria. Artistas que antes evitaban la política ahora lideran marchas, financian demandas legales y usan sus plataformas para educar a sus audiencias. Pedro Pascal, Olivia Rodrigo y Katy Perry son solo algunos de los nombres que han sumado su voz, mientras que organizaciones como la ACLU y United We Dream trabajan junto a celebridades para presionar por reformas. El mensaje es claro: Hollywood ya no mira para otro lado.



